A mis compañeras y compañeros

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trabajadores

 

Pero -dicen los economistas- los propietarios, los capitalistas, los patrones, están igualmente forzados a buscar y a comprar el trabajo del proletario. Es verdad, están obligados a ello, pero no igualmente. ¡Ah, si hubiese igualdad entre el que demanda y el que ofrece, entre la necesidad de comprar el trabajo y la de venderlo, no existirían la esclavitud y la miseria del proletariado! Pero es que entonces no habría tampoco ni capitalistas ni propietarios, ni proletariado, ni ricos ni pobres; no habría nada más que trabajadores. Los explotadores no son y no pueden ser tales precisamente más que porque esa igualdad no existe. “ -M. Bakunin -El sistema capitalista

El sistema Capitalista en el que vivimos nos ha hecho sentir la constante necesidad de responder con la obligación de acceder a un empleo para contribuir con nuestros gastos – salud, alimentación, vivienda, vestuario y ocio – y los gastos de las que nos rodean, con el fin de sobrevivir e intentar de alguna u otra manera mejorar nuestras condiciones reales de existencia. Esta situación se torna más compleja cuando la necesidad es en mayor medida la que dicta el tipo de trabajo al que puede acceder una persona perteneciente a las clases oprimidas en una economía capitalista, donde impera la explotación de las mismas.

En América Latina las economías se enfocan en la extracción de materia prima, los servicios y el turismo, esto genera una oferta determinada de trabajo para las personas con mano de obra “calificada” y mano de obra simple. Como en todo el mundo, un reducido sector de la población tiene la posibilidad de ocupar aquellos empleos de dirección, administración y explotación, – como dice uno de los viejos barbudos del siglo XX1-, mientras la mayoría de personas se ven forzadas a realizar los trabajos más penosos, con mayor riesgo, esfuerzo y competencia, sumado a esto, la mala remuneración que reciben por ello.

Bajo esta condición podemos comenzar a entender por qué nuestros puestos de trabajos suelen carecer de unos mínimos de seguridad, y más en tiempos de medidas de flexibilización laboral, en donde el patrón tiene el sartén por el mango, y puede disponer de una fuerza de trabajo muy basta que en cualquier momento está dispuesta a emplear para reemplazar a un compañero o compañera que no esté realizando “bien” su labor. No en vano, una de las máximas consignas del capitalismo es que “aquí nadie es indispensable”, si usted no está de acuerdo con las reglas de la empresa y el patrón, detrás suyo habrá quienes estén dispuestos a aceptarlas, debido a la penosa necesidad a la que nos referimos al inicio del texto.

En los sectores más informales de la economía, esto es pan de cada día, supongamos un negocio de comidas rápidas, en donde las labores que allí se ejercen, no requieren de una capacitación exhaustiva, pues gracias a la esencia del modelo Taylorista, lo único que es necesario aprender son 3 o 4 tareas que se deben repetir incesantemente las 8, 10 o 12 horas de trabajo que disponga. Las posibilidades de obtener un trabajo como este son amplias en la medida que cualquier persona podría realizar esta labor, por ello su demanda es muy extensa, lo que da una posición de privilegio al que oferta el trabajo, es decir, al que posee los medios de producción. Siguiendo con lo que se decía hace 200 años:

Concluido a término y reservando al obrero la facultad de dejar a su patrón, no constituye más que una especie de servidumbre voluntaria y pasajera. Si, pasajera y voluntaria solo desde el punto de vista jurídico, pero de ningún modo desde la posibilidad económica. El obrero tiene siempre el derecho de abandonar a su patrón, pero, ¿dispone de los medios?

Y si lo abandona, ¿será para comenzar una existencia libre en la que no tendrá otro patrón más que a sí mismo? No, será para venderse a un nuevo patrón. Será impulsado a ello fatalmente por esa misma hambre, esa libertad del obrero que exaltan tanto los economistas, los juristas y los republicanos burgueses, no es más que una libertad teórica sin ningún medio de realización posible, por consiguiente, una libertad ficticia, una mentira”.

Si consideramos que el patrón tiene la ventaja de tener a su disposición cuando quiera, personas a las cuales puede contratar y siguiendo la lógica capitalista de maximizar las ganancias, esto conlleva necesariamente a que las condiciones de trabajo no sean una prioridad en el negocio, es decir, que los trabajadores no tengan el descanso necesario por la labor que están realizando, o que las máquinas y herramientas con las que ejecutan sus labores no estén en óptimas condiciones, también, es recurrente que los implementos de trabajo muchas veces no son suministrados por la empresa, y por ende, deben ser asumidos por el trabajador, junto con un largo etcétera.

Al encontrarnos en esta situación, las trabajadoras históricamente han buscado organizarse para mejorar las condiciones de vida, puesto que sabemos que no estamos en relación de igualdad frente al patrón, y esto seguramente muchas de nosotras lo han vivido; si una o dos trabajadoras comienzan a exigir por mejoras, estas son tratadas como instigadoras, subversivas, comunistas, revoltosas y un sinfín de palabrerías con la intencionalidad de desprestigiar y desdibujar las justas exigencias de las trabajadoras.

Esto nos ha permitido aprender de las experiencias pasadas en las que la organización nos ha conducido a mejores puertos. Son múltiples ejemplos que se pueden citar para recalcar este punto, como la jornada de 8 horas de trabajo, la celebración de días festivos, cubertura en salud y otros, sin embargo, cabe aclarar que aquellas “victorias” del movimiento obrero de antaño, hoy se quedan cortas para los objetivos, lineamientos y estrategias de las organizaciones sindicales revolucionarias, o bueno, del tipo sindical que le apostaría tomar los medios de producción y construir la revolución social.

Empero, estas victorias arrancadas con sudor y sangre de otras compañeras en épocas atrás, no son hoy en día tenidas en cuenta por el miedo que nos da hablar entre nosotras, o hablar con el patrón. Hemos naturalizado las malas condiciones laborales que hemos experimentado, vemos normal que si nos piden horas extras no las cobremos, si nos enfermamos por culpa del trabajo nos descuenten el día asumiendo como propia la culpa de que nuestros cuerpos no resistan la fatiga. Pareciese que vemos con buenos ojos que despidan a un compañero porque prefiere faltar al trabajo para quedarse en casa cuidando a su hijo enfermo porque no tiene sentido de responsabilidad con el trabajo. Nos educan para agradecer estas condiciones, desde pequeñas nos dicen que el trabajo es una bendición, y debemos conservarlo sin hablar muy alto o inclusive siquiera dirigirle la palabra al jefe. Es verdad, tenemos que ser conscientes que estamos trabajando, y como la situación no es la mejor, no podemos darnos el lujo de quedarnos sin trabajo, pero al mismo tiempo debemos ser conscientes que la relación entre el dueño de la empresa y nosotras no es solo desigual, sino injusta.

La naturalización de esta cotidianidad nos ha hecho también ver enemigas entre las mismas trabajadoras, esta, es una de las grandes victorias del Capitalismo: La división y confrontación en la que nos vemos inmersas, no sólo al momento de conseguir un empleo, sino en el momento de ejecutarlo, donde somos testigos de situaciones lamentables como la competencia entre dos o más trabajadoras por buscar la aprobación de su jefe y así elevar su status con altas probabilidades de convertirse en esquiroles, perdiendo con esto, su dignidad, respeto de sus compañeros y compañeras de trabajo y facilitando las dinámicas de explotación ejercidas por el patrón.

Teniendo en cuenta esto, vale la pena preguntarse: ¿Cómo es posible que personas que vivimos 8 horas bajo las mismas condiciones de explotación nos hagamos la vida imposible porque ella es más alta, él es más callado, o me miro mal o cualquier situación que se genera por estar en una jornada de trabajo estresante? Tenemos que detenernos a pensar por qué nos amargamos la vida nosotras mismas, y de paso, le hacemos el juego al Capitalismo. Es claro que también existen compañeras que deciden deliberadamente seguir este juego, puesto que lo hacen por falta de conciencia de lo que significa ser trabajadora, pero debe ser claro también para nosotras que en las demás relaciones debe aflorar el apoyo mutuo y la solidaridad.

Es cierto que existen toda clase de roles en la dinámica del trabajo, entre los cuales el patrón da algún grado de responsabilidad a una o dos compañeras para que realicen tareas de coordinación o administración. Si estuviésemos en algún momento en esta posición es claro con quién debemos estar y a quién le debemos nuestra solidaridad, puesto que ese cargo por más que tenga responsabilidades no debe ser para convertirse en acolito de los intereses del dueño, por el contrario, debe ser un puesto de conquista para mejorar las condiciones de trabajo de todas las personas que realmente generamos la riqueza social y estamos en condición de explotación.

Por ello, es urgente generar charlas amenas entre las trabajadoras, deberíamos mostrar interés por nuestras familias, por nuestras vidas fuera de los lugares de trabajo, salir a tomar una cerveza o comer un helado, puesto que, si afianzamos las relaciones personales entre nosotras, nos será más fácil el día de mañana hacerle frente a un reclamo por un pago, por un merecido día de descanso, por el derecho a vivir una enfermedad, una indemnización o un despido, y al mismo tiempo, al Capitalismo. Estas estrategias no nacen de un libro escrito por algún barbudo de esos que nos gustan del siglo XIX o XX, esta postura debe partir desde la solidaridad y el apoyo mutuo entre iguales. Seguramente mañana cambiaremos de trabajo y encontraremos una situación similar, pero en el fondo la cuestión radica en ir acumulando y seguir persiguiendo la utopía de un mundo nuevo donde primen las relaciones humanas a las relaciones comerciales. Queda mucho por hacer, ¡Trabajo es lo que hay!.

¿Queréis que los hombres no opriman a otros? Haced que no tengan nunca el poder de oprimirlos. ¿Queréis que respeten la libertad, los derechos, el carácter humano de sus semejantes? Haced que estén forzados a respetarlos: No forzados por la voluntad ni por la acción opresiva de otros hombres, ni por la represión del estado y de las leyes, necesariamente representadas y aplicadas por hombres, los que los harían esclavos a su vez, sino por la organización misma del medio social: organización constituida de modo que aun dejando a cada uno el más entero goce de su libertad no deje a nadie la posibilidad de elevarse por encima de los demás, ni de dominarlos, de otro modo que por la influencia natural de las cualidades intelectuales o morales que poseen, sin que esa influencia pueda imponerse nunca como un derecho ni apoyarse en una institución política cualquiera.”

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Arte Anarquismo y Vargas Vila

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Vargassub

Ninguna época mejor para los jóvenes que ahora

buscan orientarse por los áridos senderos del Arte y

la Literatura, que la época actual, anárquica y desorbitada,

carente de toda norma, y lo que es doloroso decir, carente

de todo ideal…, época apta para construir sobre las ruinas.

Vargas Vila1

En el presente texto haremos una breve aproximación a algunos elementos de la vida y obra del literato José María Vargas Vila en conexión con los debates sobre el papel del arte desde múltiples postulados libertarios. Nuestra intención con esta producción radica a manera de ejercicio crítico y autocrítico en el que evidenciamos que hasta hace muy poco tiempo se le abre un espacio al arte como legitima expresión revolucionaria independientemente de la corriente política de la que se esté hablando, lo anterior, en el marco del activismo y la izquierda en general que de manera amplia, ha convertido las manifestaciones artísticas en vulgares piezas publicitarias. Lo anterior, debe ser entendido desde una óptica mucho más amplia que busca acercarse a diversos lugares de enunciación para reconstruir en esta oportunidad -aunque sea de manera bastante parcial y sesgada- la historia del anarquismo en Colombia de la manera más profunda posible, lo cual a la postre invita a emular dichas aproximaciones a diferentes expresiones de la vida social como lo son el sindicalismo, las luchas estudiantiles, los movimientos indígenas, y en este caso, el arte. Hechas estas aclaraciones entramos en materia.

I.Las conexiones del anarquismo con el arte:

Sin lugar a dudas no han sido pocos los esfuerzos que desde las trincheras del anarquismo se han desplegado para asumir las cuestiones concernientes al arte, por ende, más allá de los clásicos pero aún recurrentes estereotipos del anarquista tira bombas o el anaquel del obrerista decimonónico, lo cierto es que anarquistas de las más diversas corrientes han logrado desarrollar durante décadas una especial sensibilidad por el arte que aunque resulta imposible dar cuenta de ello de manera homogénea, revisten de vigente importancia en tiempos en los que la instrumentalización se posiciona como el canon de vida de las sociedades contemporáneas. En ese sentido, no nos alcanzan las letras y las paginas para acercanos a este variopinto crisol de expresiones, así pues, lo que intentaremos modestamente en las siguientes líneas será una aproximación a algunos de los más sonados referentes del anarquismo junto con ciertos elementos que de manera matizada podríamos denotar como transversales sobre la materia artística.

En primer lugar, habría que señalar que el arte en el anarquismo ha tendido claramente a mostrar una naturaleza antiautoritaria independientemente de la corriente de la que se haga mención, ya que tanto unas como otras, no han escatimado esfuerzos en oponerse a todas aquellas figuras que bajo la lógica de la especialidad despojan a las mayorías de su capacidad creadora, cuestión que a la larga, se traduce en el rechazo algran artistao algran escenariocomo parafraseando aludimos a lo argumentado por André Reszler2 quien destacará que en pensadores como Proudhon este posicionamiento se materializa en la prioridad que se le da al proceso creativo por encima de la obra puesto que es en el primero en el que la libertad fluye como acción. No obstante a pesar ello, la posición de Proudhon no se quedá en lo subjetivo del proceso, por el contrario, argumenta que lo que haría de este una expresión revolucionaria a diferencia del arte burgués sería su ligazón con las condiciones concretas de tiempo, espacio y contexto que le son propias.

Por ende, en relación al contexto del arte burgués dirá:

La sociedad se separa del arte; lo saca de la vida real; hace de él un medio de placer y de diversión, un pasatiempo, pero del cual no depende; tiene algo de superfluo, de lujo, de vanidad, de libertinaje, de ilusión, todo lo que se quiera. Pero no es ya una facultad o una función, una forma de vida, una parte integrante y esencial de la existencia.3

Para Proudhon este arte será un capricho de las élites puesto que se encuentra desprovisto de potencial revolucionario al no encontrarse anclado a la realidad de la que emana. En contraposición, la propuesta de este pensador esta dada a promulgar por un arte que en vez de ser la representación individual del sujeto, sea la manifestación de la humanidad que dispone sin diatribas de la posibilidad de crear, en ese sentido, estaría en concordancia con lo planteado por Tolstoi para quien existía un arte bueno (el del pueblo) y un arte malo (el de la minorías privilegiadas) según nos relata Reszler.4

Entre tanto, las posturas de autores como Bakunin comienzan a presentar puntos de distanciamiento con lo anteriormente expuesto, en especial, porque en materia de arte Mijail Bakunin más allá de una mirada contextual, mostró cierta inclinación por exaltar el pasado de esta facultad humana puesto que es en ella en donde se podría rastrear un estado máspuro5 del hombre contra la autoridad. En coherencia con ello, Bakunin dice no a un arte militante. Pero dice si a un arte que testimonie la parte inalienable del hombre, su derecho a la pasión y a la acción6.

Contrastante con ello, la posición de Kropotkin en cuanto el arte se muestra mucho más politizada en términos formales hasta el punto de llegar a plantear ciertas funcionalidades que tendría el arte en relación a los diversos momentos de la vida, en ese sentido, Reszler7 nos cuenta que para Kropotkin:

(en el niño), el arte es el libre ejercicio de los dones innatos, ejercicio al cual la educación priva poco a poco de su espontaneidad. Para el adolescente, represente el presentimiento de un mundo para las aventuras y descubrimientos; y después, signo de una toma de conciencia política decisiva, la evasión fuera de las restricciones sociales que lo aprisionan. En fin, para Kropotkincomprometido, el artelo imaginario- es, con la Razón revolucionaria, la base de un movimiento de rebeldía contra la opresión. Como tal, es esencialmente una práctica.8

Ante semejante perspectiva abiertamente mucho más vinculada con la lucha política este pensador argumentará que existe una relación interdependiente entre el artista y el proceso revolucionario comprendido en su basta extensión, así pues, mientras que el artista desde su oficio contribuye a difundir y legitimar su causa, la revolución asegura las condiciones para que el arte pueda manifestarse a sus anchas9. Es por ello que Kropotkin abogará por dejar de lado todas aquellas arandelas que hacen del arte algo complejo y de limitada comprensión para ser reemplazado por algo que pueda ser entendido e interpretado por todo el mundo, en especial, los sectores explotados como lo son campesinos y trabajadores10. Ejemplo claro de esto se palpa en la función que le asigna a los poetas como portavoces de sus contemporáneos de lo que podrá ser el futuro.

Después de este breve recorrido por algunas interpretaciones del arte desde el anarquismo se habrá podido dejar en evidencia puntos de cercanía y distancia, teniendo en cuenta, que para esta ocasión hemos dejado de lado los postulados emergentes del anarquismo individualista que también tiene aportes al respecto pero que por cuestión de tiempo no abordaremos en este caso. Sea como fuere, resulta acertado reconocer que el arte en el anarquismo se ha movido en clara distinción frente a las élites que impulsan sus actividades a manera de distractor para asegurar el mantenimiento de su posición parafraseando un poco a Fernando Pelloutier11, quien a su vez reconoce, que se ha logrado avanzar en condiciones que sean favorables para potenciar las actividades artísticas puesto que se ha logrado despojar en una parte el monopolio ejercido por la burguesía frente al arte creando lenguajes más universales, en esta medida y tratando de sintetizar un poco los puntos en común esbozados párrafos atrás:

Corresponde al Arte la noble tarea de hacer rebeldes. A la percepción confusa aun de la desigualdad de derechos, el arte debe aportar su ayuda y destruir, decorriendo el velo que oculta lo ridículo y lo odioso, el respeto mezclado con el temor que la multitud siente todavía por las morales inventadas por la duplicidad humana.12

II.¿Y Vargas Vila qué?:

Ahora bien, el preludio que acabamos de presentar sirve para ubicar de manera somera el lente desde el que tratamos de interpretar a Vargas Vilas, empero, es necesario iniciar este punto de la disertación señalando que al igual que el profesor Amadeo Clavijo, consideramos que José María Vargas Vila no fue un anarquista en el sentido formal de su concepción, en realidad, tuvo actitudes tendientes a ello13 aunque por momentos sean difusas las fronteras entre sus posturas y las del individualismo anarquista, en definitiva, ello no representa mayor problema ya que nuestro interés esta orientado a rescatar al literato, que consciente o no, promovió anarquicamente el antiautoritarismo.

Pero, ¿quién fue Vargas Vila?. Fue un escritor colombiano nacido alrededor de 1860 que a temprana edad sufrió la perdida de su padre teniendo que convivir con el resto de su familia en condiciones de precariedad. En su etapa adolescente, se unirá a las filas del régimen radical de aquel entonces y posteriormente ejercerá como maestro de escuela. Toma parte activa en la revolución del 1885 en Tunja uniéndose a las filas del ejercito del general Daniel Hernandez, cuando fracasa dicha revolución, se ve obligado a huir a los llanos. Será un momento de ruptura puesto que consolidará su entrega a la escritura aunque su condición de viajero se mantendrá hasta sus últimos días.

José María Vargas Vila a lo largo de su vida y obra fue un acerrimo crítico del autoritarismo y por ende descarga sin piedad sus latigazos contra diversas instituciones en especial la iglesia. A razón de ello, será objeto toda su vida de diatribas en contra de su obra igualmente viscerales como se puede constatar en las siguientes palabras que traemos a colación para corroborar lo anteriormente expuesto en relación a los señalamientos contra este literato:

¿Quién hablo de belleza literaria en obras como Flor de Fango, Ibis, Rosas de la tarde, la simiente…?. En ellas no es solamente el erotismo sensualista del naturalismo lo que se respira: allí se hace la apoteosis del pecado, la excitación a los crímenes más repugnantes a la naturaleza, allí brota como emanación pútrida el odio sistemática a la pureza de costumbres, y a la dignidad, la generosidad y a la moral racional del hombre. Y digo todavía poco, porque son tan burdos, tan desenfrenados, tan selvaticamente africanos, tan nauseabundos los engendros con que mancha páginas este degenerado escritor, que la misma indignación espontanea que siente la dignidad humana al leerlo, se trueca en la compasión que inspira un poseso o un alienado. 14

Estas palabras son tan solo una muestra de las virulentas reacciones que inspiraba Vargas Vila en una sociedad católica y conservadora como la colombiana. Para este autor, el arte debe encontrarse ligado a la época en la que aparece y sólo bajo esta clave puede ser comprendido, de allí, que al explorar los distintos géneros literarios por los que José María coquetea, siempre encontremos una clara referencia con el presente de su época sin mayores maquillajes que los de la realidad de la que fue participe. Sin embargo, su actitud no fue la de mero relator, por el contrario, buscó transgredir la moral impuesta tanto en sus contenido como en las formas de su escritura como el mismo reconoce:

Es por eso que todos los errores, y aun los horrores, hallados por el Vulgo de éticos y de clásicos, en mis libros, han sido voluntaria, deliberada y conscientemente puestos allí, no sólo para enojarlos y aun escandalizarlos por mis flagrantes violaciones a sus cánones sino para demostrarles con ellos, cuan distante estoy yo de todos esos rebaños letrados o semiletrados que pacen en las dehesas anacrónicas de la tradición.15

De igual forma, no sólo han sido críticas lo que ha recibido la obra de Vargas Vila, por el contrario, también ha contado con el reconocimiento como una gran influencia en la literatura de habla Hispana como un importante exponente del modernismo dejando a manera de legado una fecunda cantidad de producción escrita en la que logró posicionar de manera inteligente un estilo que rompe con la técnica habitual, promoviendo en sus textos además de fuertes críticas cargadas hasta de visos apocalípticos que conjugaban con sus múltiples habilidades en formatos literarios como la prosa, la poesía y el panfleto por sólo mencionar algunos. Arturo Escobar se referirá de la siguiente manera al literato calificándolo de “inconforme e iconoclasta, no solamente se estrellaba contra las tiranías americanas, sino contra el despotismo en todas sus formas: el religioso, el político y el filosófico recibieron de su pluma terribles mandobles”16.

En efecto, uno de los temas que mayor interés despertó en Vargas Vila fue la intromisión de los Estados Unidos en latinoamérica a quienes no dudo en desplegar todo su odio “anti-yankee” como se puede consagrar en su obra “ante los bárbaros” la cual aparece como lectura recomendada. Junto a este y otros posicionamientos políticos, encontramos en José María la influencia de varios escritores, muchos ligados a posturas nihilistas, existencialistas y anarquistas tales como D’Amunzio, Barrés, Zolá, Nietzsche,Mallarmé y Oscar Wilde. Con este interesante cóctel literario no es de extrañar que el trabajo de Vargas Vila suscite opiniones como las de Arturo Escobara quien señalará al respecto:

Su obra es demasiado ácida, corrosiva y punzante y su posición, más que la de un radical, fue la de un heterodoxo, que si bien renegó de todo y contra todo, al menos conservó incólume su irreductible amor por la libertad y su desabrochada independencia.17

Desde una perspectiva cercana, Amadeo Clavijo califica la obra de Vargas Vila como insumisa, hereje y con ribetes anarquicos en los que florece su espíritu modernista de la mano del decadentismo18. En definitiva, fue un literato con clara tendencia antiimperilista y antiautoritaria, no exento de controversias como su actitud pesimista o el trato otorgado a las mujeres en algunas de sus obras. Obviamente, son muchas más las cosas que se podrían llegar a debatir de la vida y obra de José María, no obstante, dejamos la tarea a todos y a todas aquellas interesadas en la rebeldía en sus diferentes manifestaciones, en este caso, con referencia a un personaje concreto como lo es Vargas Vila que como se mencionó anteriormente no es estrictamente de filiación anarquista pero con sus aportes, para mal o para bien -si es que tal juicio de valor cabe en este caso- hacen parte de lo que posibilitó el brote de las ideas libertarias en Colombia gracias a su influencia en contra de la autoridad a través de la literatura, en ese sentido, cerramos con las palabras de Fernando Pelloutier cuando invita a que:

Escritores expresad, pues, a todas horas vuestra cólera contra las iniquidades. Demoled con vuestras plumas este Poder que, sin ni siquiera la sombra del pretexto que podrá velar sus crímenes, ahoga, en nombre de la fuerza, las opiniones, ultraja los más respetables, los más íntimos sentimientos y viola hasta los menores derechos. Flagelad a estos magistrados que guardan para los grandes y los ricos toda su indulgencia y consideración y para los humildes y oscuros toda su rudeza, su grosería y su rigor. Marcad con hierro candente la frente de estos brillantes guerreros que ventilan la vida y el honor de los pueblos en los campos de batalla.

Pintores, reanimad con vuestro talento y vuestro corazón el recuerdo de las grandes rebeldías. Pintad los eternos esclavos trémulos de venganza y de cólera amarrados a cadenas que vanamente quisieran romper y que han de sacudir el mundo.

Poetas y músicos, lanzad las vibrantes estrofas que despierten en el alma de los humildes la impaciencia de su servidumbre y, en las horas demasiado frecuentes de desaliento, reavivad el ardor de los fuertes.

Sabios, poned vuestro al servicio de los débiles. Esta es, meditadlo bien, la obra que verdaderamente urge. La palabra inflamada del orador, el violento apóstrofe del satírico, el canto de guerra del músico, deben ser también nuestras armas, y sin olvidar no desdeñar otras, de ellas esperamos más que de las balas forjadas por nuestros valerosos mártires. 19

Colectivo Contrainformativo Sub*Versión

1La cita hace parte de la obra de Vargas Vila Diário secretoy fue tomada textualmente del libro José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejíadel profesor Amadeo Clavijo.

2Ver al respecto: RESZLER,André. La estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974)

3Citado que hace parte de la obra de Proudhon Del principio del arte y su destino socialtomada del textoLa estética anarquista de Reszler.

4Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

5Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

6RESLEZER,André.a estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974). P 43.

7Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

8RESLEZER,André.a estética anarquista. Fondo Cultura Económica. México. (1974). P 56.

9Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

10Ver al respecto: RESZLER,André. La estética….

11Ver al respecto: PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

12PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

13Ver al respecto: CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

14Palabras de Jesús M.Ruano citadas en : ESCOBAR,Arturo. El Divino Vargas Vila. Ensayo biográfico. P 31.

15Fragmento extraído de la obra de Vargas Vila “Rosas de la tarde” Citado textualmente en : CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

16 ESCOBAR,Arturo. El Divino Vargas Vila. Ensayo biográfico. P 102.

17Ibid, P 183.

18Ver al respecto: CLAVIJO, Amadeo. José María Vargas Vila: Insumisión, anarquía, herejía. Fondo editorial Periferia. Medellín, Colombia. (2014)

19Ver al respecto: PELLOUTIER,Fernando. El arte y la rebeldía.

Suicidio: ¿Cuestión de cobardía?

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sui

Lo más alto ha de alcanzar su altura

partiendo de lo más profundo”

Nietzsche[1]

 

Nota aclaratoria: El presente artículo no debe ser interpretado como una apología al suicidio. Su intención es permitir un espacio de reflexión en el que se discutan algunas perspectivas en aras de aportar a la comprensión de este complejo fenómeno.

 

Polémico y enmarañado; Dos términos ineludibles a la hora de hablar sobre la causales que abrazan el fenómeno del suicidio a pesar de ser una práctica de vieja data dentro de la historia de la humanidad[2]. Dicho ello, cabría preguntarse: ¿por qué hasta nuestros días persiste la negativa a deliberar de forma amplia y concienzuda al respecto?, ¿en qué residen los apelativos desdeñosos   para referirse al suicidio?. Estos y otros interrogantes seguramente no poseen una respuesta única  que solvente la discusión, sin embargo, lo que si podríamos arriesgarnos a afirmar es que las condiciones actuales, es decir las que impone el sistema capitalista, están íntimamente ligadas a la  expresión contemporánea del suicidio.

En clave a este debate proponemos partir de dos presupuestos fundamentales para comprender nuestra línea argumentativa: en primera medida, ubicar el fenómeno del suicidio como una práctica inseparable de las condiciones sociales, políticas, económicas y culturales que rodean a un sujeto, y por tanto, imposible de concebir desde una mirada subjetivista que otorga la totalidad del peso explicativo a los criterios de la voluntad personal. Paralelamente, nuestro segundo presupuesto consiste en señalar que los juicios peyorativos sobre el suicidio recaen en la transgresión que implica esta práctica a lo que denominamos como “la Santísima Trinidad del Paradigma Autoritario de Occidente” compuesto por: el Cristianismo, la Ciencia y las Mercancías.

En efecto, resulta inverosímil tratar de comprender el fenómeno del suicidio al margen de las condiciones sociales que le rodean, al respecto, una idea de ello nos provee el aún controvertido debate sobre el suicidio en los animales[3]. Así pues, las posturas sobre este asunto pueden agruparse en dos grandes grupos: uno que señala que los animales no pueden suicidarse   puesto que  implicaría voluntad y/o decisión de hacerlo, cuestión que, sólo es posible a través de la razón lo cual es una facultad exclusivamente humana, de otra parte, una segunda postura afirma que si bien los animales “no deciden”  en términos humanos quitarse la vida, lo que si es plausible observar es que en algunas oportunidades especies animales desarrollan comportamientos que les llevan a morir en respuesta a un factor externo tal cual y como sucede con las abejas que pican para defenderse y posteriormente mueren, o, los delfines que dejan de respirar al ser confinados en piscinas pequeñas[4]. A partir de lo anterior se hace evidente que aunque no existe un consenso que permita resolver la polémica de forma definitiva en este momento, lo cierto es que el factor de la influencia que ejerce el medio sobre un ser vivo resulta crucial para comprender las causales que le llevan a quitarse la vida  independientemente de que sea un ejercicio “voluntario” o no.

Consecuentemente, la estrecha relación entre la práctica del suicidio y las condiciones del medio no es exclusiva de los animales, también, se hace manifiesta en los seres humanos. Indicativo es el caso de muchas culturas indígenas en América que durante el proceso de colonización perpetrado por los europeos caracterizado por toda clase de vejámenes  recurrirán al suicido colectivo “para impedir que su raza sea humillada y sometida sangrientamente. Es un mecanismo de defensa y autoafirmación de su propia cultura, que indómita y digna resiste las humillaciones y persecuciones”[5]. Este caso que resulta ilustrativo acerca de la influencia del medio social en la práctica del suicidio nos da luces sobre su censura en la historia como haremos referencia a continuación.

Uno de los principales referentes sobre la desaprobación de la práctica del suicidio históricamente ha sido el cristianismo. La razón de ello estriba en el ejercicio de poder conferido a la noción de vida. En efecto, desde el dogma cristiano es la figura de dios quien posee la voluntad y la facultad de otorgar la vida, de allí se desprende que su “materialización” es la manifestación del poder de dios en el mundo terrenal. Y no podría ser de otra manera, ya que el cristianismo al sustentar su entramado filosófico en la autoridad de un ser divino, construye los juicios de valor junto con las prácticas que le son propias a partir  de su voluntad. Véase pues a manera de ejemplo el famoso versículo de la biblia que señala: “Lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe”[6] .Visto desde esta óptica, la persona que decide suicidarse niega a la figura de dios como rectora sobre la vida, y por tanto, la autoridad emplazada en la imagen divina que es al mismo tiempo el sustento del paradigma cristiano. El suicidio saca el concepto de la vida de la noción celestial para situarle en el mundo terrenal, y de paso, al negar la supremacía de dios niega al dogma cristiano en su propia base.

Pero el suicidio no solamente niega la autoridad del canon religioso, también lo hace frente al paradigma de la ciencia occidental, especialmente, en la convergencia de la Medicina con el Derecho. Si bien ambas disciplinas aceptan la interrupción de la vida de una persona, esta práctica sólo es aprobada cuando una persona padece una enfermedad incurable y la autoridad médica así lo avala bajo una serie de parámetros, esto es, lo que comúnmente se conoce como eutanasia. Para el caso colombiano se ha dado una transición al respecto: en primera medida, el código penal en su artículo 326 hablaba de la figura de “Homicidio por piedad” el cual definía como “El que matare a otro por piedad, para poner fin a intensos sentimientos provenientes de la lesión corporal o enfermedad grave o incurable”[7] otorgando una pena que oscilaba entre los 6 meses y los tres años a quien lo practicase. Sin embargo, tendría modificaciones a partir de la sentencia C-236 de 1997, T-970 de 2014 y la Resolución 1216 de 2015, en las que de manera sintética, se acepta la interrupción de la vida de forma asistida con beneplácito de la autoridad médica exonerando de perjuicios penales.

Así pues, aunque esta práctica conciba la muerte voluntaria como una posibilidad, no deja de estar atada a un parámetro de autoridad: en este caso la médica como se señaló anteriormente. Por tanto, el ejercicio voluntario de interrumpir la vida  de una persona queda limitado a las consideraciones de un agente externo, que en el binomio medicina/derecho,  tipifica las condicionales para hacerlo basándose en criterios ligados al orden de lo biológico -enfermedades incurables y/o “estados vegetativos”-. En últimas, noción aunque progresista en comparativa con el paradigma religioso del cristianismo, continua erigiéndose por encima del individuo descartando de tajo otras posibilidades que este pudiese asentir  al momento de considerar o no la continuidad de su vida, en ese sentido, son el Estado y la academia científica otra autoridad que a través de la práctica se opondrá al suicidio.

Otro de los discernimientos al respecto proviene del mundo de la fetichización de las mercancías[8], que tendrá como agravante, la hipocresía con la que se referirá al vínculo existente entre el capitalismo y el suicidio. Caso emblemático el de la compañía Foxconn –que trabajará para empresas como Apple- quien prohibió a su empleados como parte de las cláusulas trabajo el hecho de suicidarse[9], asumiendo posturas fariseas sobre la preocupación que supuestamente generaba en sus directivas la creciente oleada de muertes de sus trabajadores en estas circunstancias. Engañosa postura que busca ocultar las pésimas condiciones laborales a las que son sometidas miles de personas, y que seguramente, influyeron de forma decisiva en la determinación de algunos trabajadores para quitarse la vida.

Lo anterior nos permite evidenciar   que el supuesto desvelo de los capitalistas son lágrimas de cocodrilo, porque su preocupación lejos de ser la vida de sus empleados, reside en la pérdida de mano de obra para acrecentar su capital. En ese sentido, el suicidio aparece como una afrenta a la autoridad de las mercancías quienes en el mundo del capitalismo contemporáneo determinan las relaciones sociales, de lo cual se deduce, que sea de forma consciente o no, el suicidio en algunas oportunidades adquiere connotaciones de resistencia a diversas formas de explotación.

Aunque de forma inmediata quizás no se haga evidente la conexión, el suicidio del  joven Sergio Urrego, de tan sólo 16 años,  aparece a manera de correlato en clave a lo dicho anteriormente. Esto se hace expreso al remitirse a las misivas que dejó Urrego a sus amigos y familiares[10] antes de quitarse la vida o algunas de sus interacciones en la internet[11], en las que, a pesar de los diversos motivos que acompañan la decisión de su suicidio llama la atención que todos ellos giran en torno a las condiciones sociales que le rodean. En particular,  el caso de la presión de la que era objeto en su colegio al hacerse de conocimiento publico sus inclinaciones sexuales y afectivas. Ahora bien, aunque la discriminación no nace con el  capitalismo su persistencia ha tendido a propagarse y ahondarse en la medida que se configura un sistema, que pese a los hipócritas llamados a la diversidad, se cierra normativamente a todo aquello que resulta divergente. Por ello, el suicidio de Sergio Urrego debe ser interpretado como una manifestación de rechazo a los condicionantes de una sociedad que niega de tajo el ejercicio de la autodeterminación.

Después de este breve recorrido en el que se buscó  razonar sobre algunas de las tensiones que se ciñen sobre la práctica del suicidio se hace evidente la necesidad de ahondar en sus elementos analíticos superando las explicaciones cortas y simplistas que le refieren  despectivamente en la cobardía o el desvarío.  El suicidio entonces, constituye un asunto de interés colectivo puesto que más allá de su censura o promoción, nos vincula de múltiples formas y su reconocimiento en la dinámica social es un primer paso en su comprensión, más aún, en un contexto en el que  a partir de la evidencia la relación entre el suicidio y la lucha de clases pareciese indisoluble.

 

 

 

 

 

 

 

 

[1]    Nietzsche,F. Así habló Zaratustra.

[2]    Ver al respecto : http://www.revista.unam.mx/vol.6/num11/art110/art110-3c.htm

[3]    Para ubicar en el debate puede consultarse “Cuando un animal decide dejar de vivir. Suicidio e indefensión aprendida” Disponible en: http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animal-decide-suicidio-indefension-aprendida_6_589051101.html

[4]    Ibid.

[5]    VEGA,Renán. CASTRO,Luz Marina. NÁJERA,Isamel. RODRÍGUEZ,Clara Ines. 12 de Octubre de 1492.¿Descubrimiento o invasión?. Comité Pedagógico de la Campaña Autodescubrimiento. Bogotá.Colombia. (1988). Pp 46-47

[6]    La Biblia. MATEO 10:4.

[7]    Sentencia C-239/97. Ubicado en: http://dmd.org.co/pdf/sentencia-c-239.pdf

[8]    Para profundizar en el concepto remitirse a la obra de Karl Marx “El Kapital”.

[9]    Ver al respecto:  https://www.wayerless.com/2011/05/empleados-fabricantes-de-la-ipad-tienen-prohibido-suicidarse

[10]  A manera de ejemplo: http://caracol.com.co/radio/2015/09/04/judicial/1441344388_890862.html

[11]  Ver al respecto: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-14510915

¡A conspirar se dijo!

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conspi

 

En la  historia colombiana, son muchas las formas en las que poblaciones oprimidas han luchado y resistido a sus opresores gracias a la necesidad de defenderse como grupo o comunidad, de tal manera que  conspirar aparece como imperativo para cambiar el orden actual de las cosas. Tal es el caso, en un primer momento, de las resistencias  de los indígenas nativos hacia los españoles, que luchando contra la imposición de una cultura genocida dieron ejemplo de dignidad y respeto por sus ancestros como seres sentipensantes que aportaban al bienestar de sus comunidades. Fue así como el conocido cacique de los muiscas Tundama, en resistencia a la imposición del dominio español y en nombre de sus antepasados asesinados, organiza diversos grupos para conspirar y realizar enfrentamientos en los que la dignidad indígena se hondeaba como bandera, y que hasta nuestros días, es y debe seguir siendo uno de los referentes históricos de resistencia y defensa de lo propio en nuestro territorio. De igual forma, los enfrentamientos de los esclavos negros hacia los esclavistas que injustamente mutilaban sus vidas, no dejaron más remedio que organizarse y conspirar para quemar las haciendas y huir hacia territorios desconocidos donde  fundaron  los  conocidos “palenques” como comunidades libres[1] en las montañas del Caribe principalmente.

La Revuelta de los comuneros en 1781 hacia la ley española inicia en el territorio de Socorro, Santander donde los campesinos levantaron su voz contra las injustas medidas comerciales impuestas por el virrey, que trajo consigo la unidad de campesinos de varios puntos del país que aunque no exigían el cambio del sistema político, se convirtieron en un referente de insurrección y resistencia. Años más tarde, las huelgas obreras frente a la empresa bananera United Fruit Company [2] organizadas e impulsadas por anarcosindicalistas,comunistas e individualidades, que exigían mejoras en sus condiciones paupérrimas de trabajo y salud a los que estaban expuestos dentro de los enclaves bananeros en la costa Caribe colombiana, produjo a raíz de este poder conspirativo de los trabajadores una de las más cruentas masacres conocidas por estas tierras, denominada como la Masacre de las Bananeras, perpetrada por el ejército colombiano en Ciénaga, Magdalena a orden del gobierno del conservador Miguel Abadía Mendez y como respuesta a la tradicional y arrodillada relación con los Estados Unidos; por tal motivo, las diferentes expresiones estudiantiles a lo largo y ancho del país no dudaron en lanzar su voz de protesta ante este grotesco acontecimiento, quienes sin duda alguno tuvieron que pagar con sus vidas una cuota más de injusticia e impunidad.

Todas estas manifestaciones  no son producto del azar ni muchos menos, por el contrario,  son legítimas respuestas a las condiciones de explotación a las  que generaciones de colombianos han sido obligados a vivir producto de imperio del capitalismo y el mercado. No obstante,  son al mismo tiempo el resultado de la creatividad y el ingenio de unas o muchas personas que en un momento determinado pasaron de la contemplación a la acción contra aquello que les oprimía, esto es, lo que solemos llamar la práctica del “conspire”.

Esta vocación en un sentido simple estaría sustentada en la actividad de conspirar, en idear aquellos planes para generar alguna acción determinada. Sin embargo, esta simple acepción le despoja de su potencial, puesto que, difumina sus cualidades  y determinaciones que le hacen vinculante a prácticas sociales y materiales. Por todo ello, consideramos  necesario desglosar algunas de estas cualidades y determinaciones que nos permitan ver por qué es importante esta vocación de “conspire”.

ANALIZAR PARA ACTUAR.

No es extraño que en algún momento en los diferentes procesos que se han dado en el país hayamos escuchado alguna idea o acción que a la postre ha resultado  equívoca,  igualmente, es frecuente que hayamos sido nosotros quienes planteásemos  una acción insuficiente o contraria para transformar una situación determinada, y en ese sentido, en vez de resolver una adversidad se termina  generando más dificultades que soluciones para el proceso; esto debido a una mala lectura, un análisis simple o equivocado de la situación que se está viviendo.

Por este motivo podemos decir que el acto de conspirar no puede partir de la mera especulación, de los análisis simples que llevados algunas veces por la pasión de la coyuntura u otras veces  por el anquilosamiento de las prácticas: hacer lo mismo frente a todos los procesos, sin tener en cuenta el movimiento y los cambios que se presentan, dando por hecho prácticas “infalibles” para cada situación, constituye un error garrafal para los procesos en resistencia, cuestión que aunque obvia, resulta totalmente pertinente si tenemos en cuenta nuestro extensísimo historial de desaciertos.

Para lograr generar acciones congruentes con el momento debemos partir de un análisis concreto, es decir, un análisis que tenga en cuenta el mayor número de aspectos que estén presentes  en la situación en la que nos encontramos, como lo son la situación material, el contexto histórico, la correlación de fuerzas, etc.

Claro está, esta actividad de analizar no se debe ser una mera práctica “académica”,  es necesario ir más allá,  debe ser una herramienta de lucha que nutra aquellas acciones e ideas  que acumulen al proceso que se esté desarrollando, es decir, requiere de  acciones concretas.

LA SOLIDARIDAD, NUESTRA ARMA MÁS FUERTE.

“Las masas oprimidas, que nunca han estado, ni pueden estar, completamente resignadas a la opresión y a la miseria, y hoy menos que nunca, se muestran ávidas de justicia, de libertad, de bienestar y comienzan a comprender que sólo es posible emanciparse por medio de la unión, por medio de la solidaridad con todos los oprimidos, con todos los explotados del mundo entero”[3]

Retomando las palabras del  aún vigente Malatesta, y a sabiendas de la historia sobre los movimientos, revueltas y revoluciones que han existido en los últimos dos siglos, podemos decir que todos estos procesos no suceden ni de la noche a la mañana, ni son hechos por una sola persona o grupo, más bien ha sido la asociación ya sea espontánea o “formal” la que ha permitido estos procesos, siempre con una práctica especifica que les ha permitido fortalecer la constancia más allá de los intereses comunes, en otras palabras, incentiva a vivir en solidaridad.

Así pues, es necesario traer a colación a Marx en referencia al espíritu y la solidaridad cuando señala que: “es evidente (…) que la verdadera riqueza del espíritu del individuo depende totalmente de la riqueza de sus relaciones reales[4]. A partir de lo anterior, se hace  manifiesto que son las relaciones y  más específicamente a lo  que nos atañe a este escrito, las relaciones de solidaridad, las que permiten la riqueza de un espíritu y practica conspiradora.

Así, la solidaridad es el vínculo que nos permite ya sea por medio de colectivos, organizaciones, movimientos, coyunturas, etc., dar rienda suelta a este espíritu de conspiración; mediante el diálogo, el debate, la discusión, la confrontación de ideas y propuestas, es posible llegar a plantear nuestras formas más efectivas de acción.

Debemos reconocer y aprender que las personas que ostentan el poder sobre el mundo y todo su aparataje que les ayudamantenerlo,  también conspiran y aprenden de la historia y de sus fracasos, que si bien no podemos afirmar que se guíen por un sentido de solidaridad, de lo que si estamos seguros es que a diario se reúnen para discutir cómo pueden aumentar las ganancias, es decir, cómo jodernos más la vida, en esto nos llevan años luz.

 Por este motivo no podemos desconocer este ejercicio de reunión, discusión  y la conspiración entre varias individualidades y/o colectividades que puede brindar un fruto mayor a la hora de plantear propuestas que nos permita avanzar contra aquellas personas que quieren perpetuar el imperio del mercado, pues será la libre opinión y la discusión permanente condiciones inexorables para  potenciar el análisis y la creatividad de nuestras compañeras en clave de hacer de las ideas prácticas transformadoras.

Es verdad que  a partir de la solidaridad  podemos conspirar de una manera más compleja y fructuosa, pero también, es la práctica de conspirar la que en muchos casos permite esos lazos de solidaridad, pues como ya mencionamos, los procesos no nacen de una sola personas sino de varias, de esta manera, el acto en sí de conspirar en torno a una “causa” genera  en las personas la necesidad de asociación, camaradería y apoyo mutuo. No es extraño que en muchos casos recurramos a nuestras compañeras o allegadas con alguna idea para debatirla y ponerla en marcha, o al revés, que  en algún momento se acerquen a nosotras con alguna idea que deba ser escuchada y discutida, son esos momentos los que deben ser aprovechados sin chistar.

¿Y LA CREATIVIDAD?

Muchas veces se ha criticado a la “izquierda” por sus prácticas  conservadoras, podemos escuchar a nuestro alrededor preguntas o frases como: “¿otra vez en asamblea?” “Nunca logran nada marchando”  “ese discurso radical esta pasado de moda” “¿Por qué no hacen algo novedoso?” y hemos de aceptarlo, muchas veces tienen la razón; Y no se nos malentienda, este tipo de escenarios creemos que siguen siendo totalmente necesarios, pero debemos reconocer que en repetidas oportunidades les hemos reducido a un mar de parsimonia en la que escasea la creatividad anquilosándonos en nuestras prácticas autoreferenciales. Estas deben permanecer en esencia, pero transformarse en lo concreto. Así como lo hacen los defensores del capital, nosotros también debemos aprender de la historia y ver que el devenir histórico exige que se estén renovando nuestras formas de acción, nuestro análisis de la situación y también exige que hagamos un uso exhausto de nuestra creatividad.

Por este motivo es necesario que tengamos un espíritu conspirador, pero no aquel que solo remasterice las viejas prácticas, sino que haciendo uso de la creatividad  pero también del análisis y la solidaridad, sea capaz de crear novedosas formas de acción y  propaganda  que  permita llevar la lucha hasta las personas de a pie, que permita que a los procesos se unan cada vez personas  y sean procesos más grandes y fuertese logre generar aquellas maniobras para atacar y confrontar al capital y a quienes nos oprimen. Este tendrá que ser el sendero para la victoria.

LA PRAXIS

Aunque en ninguno de los párrafos anteriores nos hemos alejado de la práctica como fundamento para generar, enriquecer y mantener el espíritu conspirador, es necesario unas cuantas palabras para dejar claro lo relevante de la praxis.

Como ya sabemos el espíritu solo puede realizarse en cuanto es producto de las acciones de la realidad  material. Entonces es necesario, para que podamos mantener un espíritu de conspiración activo, una constancia permanente en articularnos que se exprese  en cada uno de los escenarios en los que estamos inmersos. En concordancia, que se exprese tanto en el barrio como en el trabajo, en la universidad como en la taberna, con nuestra familia, parejas y amigos.

Debemos mantener una reflexión constante frente a los problemas que nos rodean, y generar para cada situación una forma de organización entre las personas que permita empezar a realizar actividades que lleven a una lucha específica, pero a la par, debemos encontrar las formas en que estas luchas específicas se puedan articular y originar procesos más grandes. Se trata entonces de entrelazar lo micro con lo macro.

Por otra parte, es necesario también mantener una reflexión constante  hacia nuestras prácticas y formas de actuar, pues el espíritu necesita la autocrítica para renovarse a sí mismo, estar abierto a la posibilidad de reflexión de sus diferentes cualidades y determinaciones, podríamos decir que ejercer una conspiración hacia sí mismo pues nuestras prácticas no están exentas de caer en los vicios del mundo, y es imperativo deshacernos de esos vicios para poder ejercer  una práctica más radical y coherente.

Es claro que esta práctica conspiradora debe empezar por sí mismo, para extenderse colectivamente,s decir debe crecer individualmente para convertirse en colectiva, así que el compromiso y la voluntad son fundamentales para lograr extender este espíritu, pues si no existe la voluntad para mantener esa reflexión constante y esas reuniones con nuestras compañeras de lucha,  no será posible conspirar de una manera que nos permita alcanzar nuestros objetivos, pues no solo será necesario este compromiso y voluntad  para la conspiración sino para todos los aspectos de la lucha.

Es importante tener muy en cuenta la voluntad, pues dentro de nuestro contexto permeado  de toda la campaña de terror que ha mantenido el Estado colombiano para deshacer cualquier disidencia, estamos sufriendo de una enajenación de las prácticas anticapitalistas, antiautoritarias, radicales, etc., nos hemos alejado algunas veces por miedo, otras muchas por apatía  de la responsabilidad y  práctica revolucionaria. En ese sentido es menester que tengamos una voluntad férrea para poder recrear  y nuevamente tomar una postura reflexiva, critica y contestataria en los tiempos en que vivimos.

 

CREAR UN MUNDO NUEVO                                                                     

Como es obvio este espíritu conspirador tiene un fin, según la especificidad de cada lucha tendrá un fin inmediato que responda a las necesidades que se presenten, porque conspirar no solo se reduce a acciones de ataque hacia el enemigo, sino también a acciones de propaganda, de reflexión, de autocrítica, etc., es mediante la conspiración que se pueden generar los espacios  y procesos que sean necesarios. ¿Porque no, conspirar sobre la formación de un colectivo barrial, sobre un debate en torno a una problemática dentro de nuestro trabajo,  generar un mitin en las universidades?  Son muchas las formas en que se puede ejercer esta práctica y allí es donde la inventiva tiene que hacer gala de su astucia.

La conspiración si bien puede responder a las situaciones y contextos específicos, también debe ser una parte fundamental en la lucha contra el capital, el patriarcado,  el especismo y como no, contra el Estado. Debe dotarse de un sentido radical, aprender de la historia y proponer lo necesario para nuestros objetivos, y por último, debe ser también una herramienta necesaria para construir desde la cotidianidad y nuestros lugares de inserción el mundo nuevo que tenemos en nuestros corazones. Es seguro que a partir de la conspiración  con nuestras compañeras pueden surgir ideas  que permitan ir generando los caminos suficientes que nos lleven a esa utopía que queremos.

¿Y entonces que hay pa´ hacer?, Diría la banda de punk ¡ Todo por hacer! . Así que: ¡A conspirar se dijo!.

Colectivo Contrainformativo Sub*Versión

[1] Una historia del anarquismo en Colombia- crónicas de utopía. 2000

[2] http://www.lafulminante.com/articulos/30890857-Gente-muy-rebelde-1-Renan-Vega-Cantor.pdf

[3] http://www.enxarxa.com/biblioteca/MALATESTA%20La%20anarquia.pdf

[4] https://teoriaevolutiva.files.wordpress.com/2013/10/marx-k-la-ideologc3ada-alemana.pdf

Josefa M.R. Martínez, “Brindis”

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Este grato poema, escrito a finales del siglo XIX permite conectarnos un poco con la realidad argentina de las mujeres que subsistían las difíciles condiciones de vida y trabajo dentro del movimiento de trabajadores. Como una expresión autónoma, reflejan sus sentimientos y pensamientos libertarios de mujeres que escribían para mujeres principalmente, pero también, realizaban fuertes críticas a los hombres de este movimiento frente a sus posturas patriarcales y que desde entonces profundizó la lucha contra el mismo a partir de sus letras.

Este poema se encuentra en la recopilación de escritos y poemas de mujeres argentinas en su mayoría a finales del siglo XIX llamado “La voz de la mujer” y a su vez en el libro “Antología de poesía Anarquista” Gato Negro Editorial (2013), dejando abierta la invitación para que de manera voluntaria asumamos una profundización y reflexión acerca de la importante necesidad que hay en nuestros tiempos de conocer y difundir la idea Anarquista desde sus inicios hasta hoy, como contraposición a la incesante imposición de la idea neoliberal a la que quieren someternos los medios de comunicación actualmente.

Josefa M.R. Martínez, “Brindis”  La Voz de la Mujer, 8 de enero de 1896

¡Salud compañeras! La Anarquía

Ya trémola el pendón libertador;

¡Hurra, hermanos queridos, a la lucha!

¡Fuerte el abrazo, sereno el corazón!

Miradlo ¡si! ¿No veis el horizonte

Radiante luz iluminando estar?

Y entre inmensos cendales ondeando

Nuestro rojo pendón. ¡Hurra a luchar!

Que no haya entre nosotras rezagadas

Nuestra lucha es a muerte y sin cuartel;

¡Hurra! Hermanas queridas, otro esfuerzo,

Y ¿quién duda que habremos de vencer?

Estrechemos las filas, camaradas

El rojizo pendón al tremolar,

¡Anarquía y Salud! ¡Y destrozadas

Las falanges burguesías huirán!

Serenas, sin temor, siempre avanzando,

Siempre altivas marchando por doquier,

Los esbirros burgueses arrollando

Destrozando las leyes y el poder.

¡Compañeros! Cada claro en nuestras filas

Contestando ha de ser con la explosión,

Y así, cual torrente, iremos formidable

Proclamando Social Revolución.

JOSEFA M. R. MARTINEZ

El Estado no quiere la paz

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noquie

El presupuesto general de la nación que el gobierno de Juan Manuel Santos acaba de presentar para su aprobación ante el Congreso es otra muestra más de que el Estado no quiere la paz. La posición es clara, en cuanto a la reducción del presupuesto general, el cual busca excusarse en la caída del precio del petróleo.  Esto es una consecuencia de los distintos gobiernos neoliberales que desde hace décadas le han apostado a la economía extractivista, y que, en este caso, Santos ratificó en sus pasados planes de gobierno con la llamada Locomotora minero-Energética. Una crisis causada por el papel que juega Estados Unidos en la economía global, pues tiene la capacidad de presionar por la paz o por la guerra, a todos los países productores de petróleo para que jueguen de acuerdo a las reglas que el imperio proporcione.

Recordemos que el precio del petróleo ha venido bajando estrepitosamente desde que EEUU decidió explorar nuevas técnicas de extracción de hidrocarburos con el Fraking, sobresaturando el mercado de petróleo, haciendo por consecuencia que los precios bajen, por simple ley de oferta y demanda.

Esto pareciera que le funcionó a EEUU en varios frentes, pero uno de los más importantes es el sometimiento de la “Revolución Bolivariana” por coacción económica que además de otras jugadas por fuera de los marcos legales estatales, como la financiación de la oposición, el lock out por parte de los dueños del capital, la manipulación mediática, el acaparamiento de producción, etc.

En Colombia, se hace sufrir la crisis del petróleo como siempre a los más pobres, con esta excusa el gobierno tramitó una reforma tributaria en que tocaba el bolsillo de todos los hijos de vecinos, con el aumento al IVA del 16% al 19%, cifra que en el corto tiempo ha significado una reducción del consumo interno y un daño colateral a los empresarios agremiados en FENALCO, los cuales ya pidieron una tregua frente a esta lesiva reforma[1]. Pero esta reforma obviamente no tocó a los peces grandes de la economía local, ni a las grandes multinacionales que siguen con sus planes de extraer materias primas a bajo costo para aumentar sus ganancias, deteriorando el medio ambiente y su relación con miles de familias adyacentes a los grandes proyectos de extracción.

Ahora el gobierno utiliza la misma carta para justificar el nuevo presupuesto de la nación, esto en el marco del mal llamado “Posconflicto”, que pareciese avanzar tan solo en la voluntad de la FARC-EP, y en el número de vidas de jóvenes pobres que ya no mueren por una bala de un fusil de lado y lado, y no de aquellos que posiblemente morirán en las calles de barrio marginales, en sala de espera de cualquier EPS, intoxicados en alguna fabrica, o como lo vienen haciendo, seguirán muriendo en manos de aquellos que nunca han dejado la confrontación, sin importar si les llamen bandas criminales, o herederos del paramilitarismo, o autodefensas gaitanistas.

Los Ministerios de Cultura, Ambiente, Educación, agricultura y otros, van a sufrir una reducción del presupuesto para la ejecución de políticas y programas, mientras el presupuesto en defensa va aumentar. Esto es a lo que nos tiene acostumbrado el Estado, un incremento en el presupuesto en la militarización de la vida, en la conformación de un estado represivo y garante del capital extranjero para el usufructo de las riquezas de los territorios.

Sabemos que en esta noticia se evidencia el papel del Estado como garante de la inequidad social, no pediremos en estas líneas un incremento en los gastos de los Ministerios, sabemos que gran parte de este dinero que le extraen a la fuerza a verdaderas trabajadoras y campesinos, se va a los bolsillos de una clase parasitaria que en sus oficinas intentan justificar sus millonarios sueldos y abultadas nóminas, afectando la vida de millones de personas, o que paran en las cuentas en paraísos fiscales de multinacionales como Odebretch, sabemos que simplemente la mayoría de esos presupuestos se utilizan para legitimar el accionar de un Estado fallido a costa de 45 millones de personas.

Es clara la intensión del Estado, pues el incremento del presupuesto en Defensa, se verá en dirimir los reclamos de las campesinas, indígenas, estudiantes y ciudadanas en general; es como lo ha estado haciendo, y es como lo seguirá haciendo. También debe incrementar la presencia estratégica en aquellos territorios que disputó por años con las guerrillas y que ahora debe preparar para proyectos estratégicos del región como el proyecto de integración IIRSA[2] en el cual está comprometido  con 39 proyectos financiados con presupuesto propio.

Ante lo que viene debemos insistir en construir alternativas para la resolución de la crisis entre los de abajo, potenciar las iniciativas comunitarias en las cuales no medie el Estado, construir de la mano de los campesinos y trabajadores métodos solidarios de lucha, para enfrentar las problemáticas actuales, y prepararnos para los años venideros en los que seguramente la extrema derecha recuperará el poder ejecutivo, y aplicará un nuevo escenario de confrontación directa con los sectores en resistencia.

[1]http://www.eltiempo.com/economia/sectores/bajar-el-iva-en-diciembre-y-otras-propuestas-de-fenalco-para-reactivar-la-economia-120056

[2]https://www.flipsnack.com/IIRSA/fichas-de-la-cartera-del-cosiplan-y-de-la-api-por-eje-y-por-pais.html